Sólo he realizado una pequeña variación en mi recorrido de vuelta del instituto de Casetas a Zaragoza: he ido por una callejuela estrecha que da al colegio Ricardo Mur. Además la hora tampoco era la habitual (la 1 y 10 de la mañana aproximadamente).
Me ha venido bien, porque me he encontrado con la salida de los niños del colegio (no recordaba que salían a esa hora de primaria) y también he visto a algunos padres que tienen hijos en el instituto recogiendo a sus niños pequeños. También me he fijado en varias mamás que fumaban mientras realizaban esta función, lo que me ha dado pie para pensar en la importancia de los modelos a edades tan tempranas.
Eso mismo comentamos en la charla que tuvimos ayer sobre prevención de drogodependencias: la importancia que tienen los padres como modelos de los hijos. Cuando terminábamos de comer le he dicho a mi hija pequeña que comprara un chocolate y un yogurt de los que nunca compraría y me ha traido uno de Lacasa y el yogur de pera. Estaban buenísimos.
Otra cosa que he pensado es que el lema de hacer las cosas de una forma diferente tiene, a su vez, dos vertientes: por una parte cuando yo, voluntariamente decido hacer las cosas diferentes y otra es descubrir momentos y situaciones en la vida que no provocas tú mismo pero que, de hecho aportan una visión distinta de la vida. Mi intención es comentar también esas situaciones.